Summarize this content to 100 words:
Helados, bollería, ensaladas o chocolates; todos tienen en común un ingrediente que en los últimos años se ha vuelto imprescindible. El pistacho, el fruto seco verde que es un auténtico fenómeno viral y aparece en la mayoría de las cartas de los restaurantes. Ya sean enteros o en forma de crema o birutas, el pistacho se ha convertido en uno de los alimentos de moda. Y esta «fiebre» ha ido acompañada de un creciente interés por cultivar este fruto, hasta el punto de que este fruto seco se ha convertido en una de las grandes apuestas agrícolas de los últimos años. Sin embargo, Josep Casas, empresario y propietario de unas 1.500 hectáreas dedicadas al pistacho, advierte de que detrás de esta fiebre no siempre hay un negocio tan rentable como pueda parecer. En una entrevista en el canal de YouTube SeedRocket TV, compara la situación con una conocida burbuja histórica: «Ahora mismo casi nadie gana dinero cosechando pistacho; es como la fiebre del oro, ganan los que venden picos y palas».Casas considera que muchos agricultores pueden estar entrando en el sector atraídos por unas expectativas de rentabilidad que todavía no se corresponden con la realidad de una plantación que necesita años para empezar a producir.
Los cuadrados de tableta de chocolate Delicadore Dubai con relleno de kadayif y pistacho se fotografían para la foto ilustrativa.NurPhoto via Getty Images
El problema llegará cuando las plantaciones envejezcanEl empresario señala que el pistacho todavía no ha alcanzado una situación comparable a la que ya se está produciendo en otros frutos secos, como la almendra o la nuez. «En el pistacho aún no está pasando, pero porque las plantaciones no han llegado todavía a los 15 o 20 años», explica. En sus propias explotaciones, algunas con más de 15 años, ya han podido observar cómo las economías de escala modifican el coste de producción. «Sí estamos viendo que incluso sale más barato producir un kilo», señala.Uno de los problemas que identifica es el reducido tamaño de muchas explotaciones españolas. En lugar de grandes superficies, muchos agricultores han plantado «cinco, tres o dos hectáreas y, claro, la estructura se come el margen», afirma.Para un pequeño agricultor, sin embargo, la ecuación puede ser diferente. Casas reconoce que hay personas que combinan el pistacho con otros cultivos y que no buscan necesariamente construir una gran empresa agrícola, sino mantener una actividad que les permita vivir en zonas rurales. «Hay gente que simplemente busca sobrevivir», explica.
Pistacho.Getty Images
Hasta 50.000 euros por hectárea antes de cobrar un euroOtro de los aspectos que puede pasar desapercibido es el tiempo que transcurre entre la inversión inicial y los primeros ingresos. Según las estimaciones de Casas, si el agricultor ya dispone de la finca, debe calcular alrededor de 20.000 euros por hectárea para realizar la plantación, además de unos 3.000 euros anuales durante los primeros años. El pistacho puede tardar aproximadamente seis años en comenzar a producir, lo que sitúa la inversión acumulada antes de empezar a obtener ingresos entre 35.000 y 50.000 euros por hectárea. «Los seis primeros años son solo de inversión», resume.
Planta de pistacho en Castilla – La Mancha.Europa Press via Getty Images
¿Es una inversión segura?Pese a sus advertencias, Casas no considera que el pistacho sea necesariamente una mala inversión. «Yo creo que invertir en alimentación es seguro porque todo el mundo tiene que comer», asegura.
Además, sostiene además que la alimentación ha experimentado fuertes incrementos de precio durante los últimos años y considera que esta tendencia puede favorecer al sector. «Yo estoy tranquilo porque creo que la alimentación crecerá más que una inversión en pisos o en petróleo», afirma.
Helados, bollería, ensaladas o chocolates; todos tienen en común un ingrediente que en los últimos años se ha vuelto imprescindible. El pistacho, el fruto seco verde que es un auténtico fenómeno viral y aparece en la mayoría de las cartas de los restaurantes.
Ya sean enteros o en forma de crema o birutas, el pistacho se ha convertido en uno de los alimentos de moda. Y esta «fiebre» ha ido acompañada de un creciente interés por cultivar este fruto, hasta el punto de que este fruto seco se ha convertido en una de las grandes apuestas agrícolas de los últimos años.
Sin embargo, Josep Casas, empresario y propietario de unas 1.500 hectáreas dedicadas al pistacho, advierte de que detrás de esta fiebre no siempre hay un negocio tan rentable como pueda parecer. En una entrevista en el canal de YouTube SeedRocket TV, compara la situación con una conocida burbuja histórica: «Ahora mismo casi nadie gana dinero cosechando pistacho; es como la fiebre del oro, ganan los que venden picos y palas«.
Casas considera que muchos agricultores pueden estar entrando en el sector atraídos por unas expectativas de rentabilidad que todavía no se corresponden con la realidad de una plantación que necesita años para empezar a producir.

Los cuadrados de tableta de chocolate Delicadore Dubai con relleno de kadayif y pistacho se fotografían para la foto ilustrativa.
El problema llegará cuando las plantaciones envejezcan
El empresario señala que el pistacho todavía no ha alcanzado una situación comparable a la que ya se está produciendo en otros frutos secos, como la almendra o la nuez. «En el pistacho aún no está pasando, pero porque las plantaciones no han llegado todavía a los 15 o 20 años», explica.
En sus propias explotaciones, algunas con más de 15 años, ya han podido observar cómo las economías de escala modifican el coste de producción. «Sí estamos viendo que incluso sale más barato producir un kilo», señala.
Uno de los problemas que identifica es el reducido tamaño de muchas explotaciones españolas. En lugar de grandes superficies, muchos agricultores han plantado «cinco, tres o dos hectáreas y, claro, la estructura se come el margen», afirma.
Para un pequeño agricultor, sin embargo, la ecuación puede ser diferente. Casas reconoce que hay personas que combinan el pistacho con otros cultivos y que no buscan necesariamente construir una gran empresa agrícola, sino mantener una actividad que les permita vivir en zonas rurales. «Hay gente que simplemente busca sobrevivir», explica.

Pistacho.
Hasta 50.000 euros por hectárea antes de cobrar un euro
Otro de los aspectos que puede pasar desapercibido es el tiempo que transcurre entre la inversión inicial y los primeros ingresos. Según las estimaciones de Casas, si el agricultor ya dispone de la finca, debe calcular alrededor de 20.000 euros por hectárea para realizar la plantación, además de unos 3.000 euros anuales durante los primeros años.
El pistacho puede tardar aproximadamente seis años en comenzar a producir, lo que sitúa la inversión acumulada antes de empezar a obtener ingresos entre 35.000 y 50.000 euros por hectárea. «Los seis primeros años son solo de inversión», resume.

Planta de pistacho en Castilla – La Mancha.
¿Es una inversión segura?
Pese a sus advertencias, Casas no considera que el pistacho sea necesariamente una mala inversión. «Yo creo que invertir en alimentación es seguro porque todo el mundo tiene que comer», asegura.
Además, sostiene además que la alimentación ha experimentado fuertes incrementos de precio durante los últimos años y considera que esta tendencia puede favorecer al sector. «Yo estoy tranquilo porque creo que la alimentación crecerá más que una inversión en pisos o en petróleo», afirma.