Cómo evitar las manchas de sudor en la ropa

Cómo evitar las manchas de sudor en la ropa


Si hay algo más incómodo que las ampollas de los pies tras estrenar sandalias nuevas o la condensación que se forma debajo de la mascarilla con el calor, esas son las manchas de sudor en la ropa cuando suben las temperaturas.

Una vez se forman, si no se lavan inmediatamente, pueden quedarse incrustadas en el tejido y afectar a la textura de la prenda. Por eso, lo mejor es prevenirlas, algo que no siempre se consigue con un buen desodorante.

Cómo prevenirlas

El primer recurso para evitar que salgan son los antitranspirantes. Al contrario que los desodorantes, estos regulan la secreción de sudor reduciendo la cantidad, sin obstruir las glándulas. Suelen aguantar al menos 48 horas y ya hay algunos en el mercados que duran cinco días hasta la próxima aplicación.

Si prefieres seguir utilizando desodorante, asegúrate de que te vistes cuando ya se ha secado por completo después de la aplicación, ya que la humedad puede provocar el efecto contrario.

De igual forma, las prendas que van completamente pegadas a la axila y al brazo son las mayores enemigas de estas manchas. Los grandes aliados para evitar las indeseadas manchas son las prendas transpirables, es decir, de tejidos como el algodón o el lino.

Un producto infalible que se ha popularizado en los últimos años son los parches adhesivos que se colocan sobre la prenda para protegerla. Los más conocidos se llaman Paddies y lo primero que tienes que hacer antes de usarlos es asegurarte de que tu axila está totalmente seca.

Así se usan los parches.

Antes de vestirte, pega la zona adhesiva de uno de estos parches en el interior de la prenda que vayas a utilizar. La parte más pequeña debe ir hacia la manga, y la grande hacia el cuerpo de la camisa o camiseta. Suelen aguantar hasta doce horas de uso y son desechables, además de hipoalergénicos para respetar la piel y fabricados con materiales que no dañan los tejidos de la ropa.

Si no queda más remedio… así puedes limpiarlas

Es mejor prevenir que curar, pero si aún así has vuelto a casa con un buen manchurrón, hay algunos métodos de limpieza que puedes probar. Una de las maneras tradicionales de deshacerse de estas manchas amarillentas es aplicar lejía si la prenda es blanca, o agua oxigenada. También es recomendable colocar un poco de detergente directamente sobre la axila antes de meter una prenda en la lavadora para evitar disgustos.

Si la mancha es muy resistente, prueba a mezclar bicarbonato de sodio con agua oxigenada. Una vez mezclado, aplica la pasta sobre la superficie de la prenda, frota con un cepillo y enjuaga.

Trucos para eliminar la manchas más resistentes

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