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Las vacaciones y el calor suelen hacer que en verano el número de productos de maquillaje que se utilizan se reduzca y que los looks sean más naturales. Siempre estarán las personas que busquen experimentar con sombras, texturas o lip combos, pero para la mayoría son semanas de mucho colorete y algún labial nude o rosado. Pero si algo ha quedado claro este verano es que la tendencia de no utilizar máscara de pestañas sigue vigente y no parece que el rímel vaya a imponerse de nuevo pronto. Según la analista de datos Madé Lapuerta, fundadora de Data, but make it fashion, en los últimos meses la caída ha sido notable. En abril fue de un 38% respecto al año anterior, mientras que en julio siguió bajando, concluyendo en caídas de alrededor de un 15% mensual a lo largo de este año. Lapuerta explica que al mismo tiempo han crecido las búsquedas de ‘maquillaje natural’, pero eso no quiere decir que centrar el maquillaje en la mirada ya no esté de moda. Basta con recordar la sombra de ojos azul metalizada de Zendaya en el estreno de Euphoria o el look ojos ahumados que marcas como Gucci y estrellas como Dakota Johnson o Jenna Ortega están recuperando y que será una de las tendencias del otoño. A pesar de ese juego de sombras y de las voces que vaticinan el fin del clean look para apostar por maquillajes más divertidos y coloridos, el movimiento ‘no mascara’ ha ganado adeptos en los últimos años y las publicaciones especializadas insisten en que la hegemonía de este producto ya no es la que era hace unos años, cuando pocas personas concebían maquillarse sin aplicarse máscara de pestañas. Ahora es posible en cualquier alfombra roja. Basta con recordar el ejemplo de Gigi Hadid en la gala del Met el pasado mayo, a la que acudió sin maquillar las pestañas, o más recientemente Zendaya en el estreno de La odisea en Nueva York. La actriz optó por tirar de colorete junto a su maquillador Ernesto Casillas creando uno de los looks más recreados del verano.
Zendaya, en el estreno de ‘La odisea’ en Nueva YorkFilmMagic/ Getty Images
«Creo que ahora mismo todo el mundo está muy centrado en el skincare y abrazando una piel saladuble y efecto spa que es una extensión de eso», destacó Hannah Murray, directora artística de Bobbi Brown, a la edición estadounidense de Elle sobre esta tendencia.
La realidad es que el descenso del uso de máscara no quiere decir que no exista preocupación por las pestañas. En los últimos cinco años, después de que la pandemia provocara que miles de personas buscaran cuidar su mirada a golpe de retoques estéticos, se han popularizado tratamientos de larga duración como el lifting de pestañas que permiten tenerlas curvadas sin necesidad de aplicar otro producto.
Las vacaciones y el calor suelen hacer que en verano el número de productos de maquillaje que se utilizan se reduzca y que los looks sean más naturales. Siempre estarán las personas que busquen experimentar con sombras, texturas o lip combos, pero para la mayoría son semanas de mucho colorete y algún labial nude o rosado.
Pero si algo ha quedado claro este verano es que la tendencia de no utilizar máscara de pestañas sigue vigente y no parece que el rímel vaya a imponerse de nuevo pronto. Según la analista de datos Madé Lapuerta, fundadora de Data, but make it fashion, en los últimos meses la caída ha sido notable. En abril fue de un 38% respecto al año anterior, mientras que en julio siguió bajando, concluyendo en caídas de alrededor de un 15% mensual a lo largo de este año.
Lapuerta explica que al mismo tiempo han crecido las búsquedas de ‘maquillaje natural’, pero eso no quiere decir que centrar el maquillaje en la mirada ya no esté de moda. Basta con recordar la sombra de ojos azul metalizada de Zendaya en el estreno de Euphoria o el look ojos ahumados que marcas como Gucci y estrellas como Dakota Johnson o Jenna Ortega están recuperando y que será una de las tendencias del otoño.
A pesar de ese juego de sombras y de las voces que vaticinan el fin del clean look para apostar por maquillajes más divertidos y coloridos, el movimiento ‘no mascara‘ ha ganado adeptos en los últimos años y las publicaciones especializadas insisten en que la hegemonía de este producto ya no es la que era hace unos años, cuando pocas personas concebían maquillarse sin aplicarse máscara de pestañas.
Ahora es posible en cualquier alfombra roja. Basta con recordar el ejemplo de Gigi Hadid en la gala del Met el pasado mayo, a la que acudió sin maquillar las pestañas, o más recientemente Zendaya en el estreno de La odisea en Nueva York. La actriz optó por tirar de colorete junto a su maquillador Ernesto Casillas creando uno de los looks más recreados del verano.

Zendaya, en el estreno de ‘La odisea’ en Nueva York
«Creo que ahora mismo todo el mundo está muy centrado en el skincare y abrazando una piel saladuble y efecto spa que es una extensión de eso», destacó Hannah Murray, directora artística de Bobbi Brown, a la edición estadounidense de Elle sobre esta tendencia.
La realidad es que el descenso del uso de máscara no quiere decir que no exista preocupación por las pestañas. En los últimos cinco años, después de que la pandemia provocara que miles de personas buscaran cuidar su mirada a golpe de retoques estéticos, se han popularizado tratamientos de larga duración como el lifting de pestañas que permiten tenerlas curvadas sin necesidad de aplicar otro producto.