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Una imagen tan espectacular como preocupante se vivió el pasado domingo en la playa de El Raudal, en Nautla, Veracruz (México), cuando entre 3.200 y 3.500 tortugas marinas recién nacidas fueron liberadas y emprendieron juntas su carrera hacia el mar. Las pequeñas crías avanzaron por la arena siguiendo su instinto, aunque en algunos momentos tuvieron que esquivar a los turistas que se acercaban para observarlas y grabarlas.Las tortugas habían sido rescatadas previamente de nidos considerados vulnerables. Durante meses, los integrantes de la Fundación Yépez recorrieron por las noches diferentes zonas de la costa norte de Veracruz para localizar a las hembras que llegaban a desovar y proteger sus huevos. Las puestas fueron trasladadas a espacios seguros, donde permanecieron vigiladas hasta la eclosión.Cuando llegó el momento de devolverlas a su hábitat natural, las crías fueron depositadas sobre la arena y comenzaron inmediatamente su camino hacia el golfo de México. El espectáculo quedó registrado en vídeo, con cientos de pequeñas tortugas avanzando en dirección al agua mientras voluntarios y visitantes observaban la escena.
Una pequeña tortuga (Caretta caretta) nadando mientras una persona la observa.Getty Images
El problema de los turistasPero la presencia humana también supone un riesgo. Según han denunciado desde la organización, algunos turistas se acercan demasiado a las tortugas cuando estas salen del mar para poner sus huevos, utilizando luces, teléfonos móviles e incluso tocándolas. En algunos casos extremos, aseguran, «se suben encima de sus caparazones», han explicado desde el entorno de protección de estos animales.Este tipo de comportamientos puede provocar que las tortugas se asusten, abandonen temporalmente el lugar o interrumpan el proceso de anidación. Por ello, las autoridades mexicanas reforzaron a finales de julio los controles en las playas con la participación de Protección Civil, la Guardia Nacional y organismos ambientales.
La tortuga boba es una especie protegida en el MediterráneoGetty Images
Una muerte que hizo saltar todas las alarmasLa preocupación aumentó a comienzos de agosto, cuando apareció muerta una tortuga verde adulta con huevos todavía en su interior. Desde la Fundación Yépez apuntaron a una posible relación con una interacción humana inadecuada, aunque la causa de la muerte no ha sido confirmada oficialmente.
La protección de estas especies es especialmente importante en esta zona de Veracruz. Cinco de las siete especies de tortugas marinas existentes utilizan las aguas y playas del estado: la tortuga laúd, verde, caguama, carey y lora. En Vega de Alatorre se registran habitualmente miles de nidos cada temporada. En 2023 se superaron los 17.000, mientras que en 2025 fueron contabilizados 6.148 nidos y se liberaron más de 54.000 crías tras proteger los huevos durante su incubación.
Una imagen tan espectacular como preocupante se vivió el pasado domingo en la playa de El Raudal, en Nautla, Veracruz (México), cuando entre 3.200 y 3.500 tortugas marinas recién nacidas fueron liberadas y emprendieron juntas su carrera hacia el mar. Las pequeñas crías avanzaron por la arena siguiendo su instinto, aunque en algunos momentos tuvieron que esquivar a los turistas que se acercaban para observarlas y grabarlas.
Las tortugas habían sido rescatadas previamente de nidos considerados vulnerables. Durante meses, los integrantes de la Fundación Yépez recorrieron por las noches diferentes zonas de la costa norte de Veracruz para localizar a las hembras que llegaban a desovar y proteger sus huevos. Las puestas fueron trasladadas a espacios seguros, donde permanecieron vigiladas hasta la eclosión.
Cuando llegó el momento de devolverlas a su hábitat natural, las crías fueron depositadas sobre la arena y comenzaron inmediatamente su camino hacia el golfo de México. El espectáculo quedó registrado en vídeo, con cientos de pequeñas tortugas avanzando en dirección al agua mientras voluntarios y visitantes observaban la escena.

Una pequeña tortuga (Caretta caretta) nadando mientras una persona la observa.
El problema de los turistas
Pero la presencia humana también supone un riesgo. Según han denunciado desde la organización, algunos turistas se acercan demasiado a las tortugas cuando estas salen del mar para poner sus huevos, utilizando luces, teléfonos móviles e incluso tocándolas. En algunos casos extremos, aseguran, «se suben encima de sus caparazones», han explicado desde el entorno de protección de estos animales.
Este tipo de comportamientos puede provocar que las tortugas se asusten, abandonen temporalmente el lugar o interrumpan el proceso de anidación. Por ello, las autoridades mexicanas reforzaron a finales de julio los controles en las playas con la participación de Protección Civil, la Guardia Nacional y organismos ambientales.

La tortuga boba es una especie protegida en el Mediterráneo
Una muerte que hizo saltar todas las alarmas
La preocupación aumentó a comienzos de agosto, cuando apareció muerta una tortuga verde adulta con huevos todavía en su interior. Desde la Fundación Yépez apuntaron a una posible relación con una interacción humana inadecuada, aunque la causa de la muerte no ha sido confirmada oficialmente.
La protección de estas especies es especialmente importante en esta zona de Veracruz. Cinco de las siete especies de tortugas marinas existentes utilizan las aguas y playas del estado: la tortuga laúd, verde, caguama, carey y lora. En Vega de Alatorre se registran habitualmente miles de nidos cada temporada. En 2023 se superaron los 17.000, mientras que en 2025 fueron contabilizados 6.148 nidos y se liberaron más de 54.000 crías tras proteger los huevos durante su incubación.