Italia bloquea a cinco barcos de rescate de migrantes en el Mediterráneo

Italia bloquea a cinco barcos de rescate de migrantes en el Mediterráneo


KONTROLAB via Getty Images

El barco de Open Arms, el pasado abril, llegando al puerto de Pozzallo con 209 personas a bordo. 

Ahora no es el ultraderechista Matteo Salvini el que pone trabas al rescate de migrantes y refugiados en el Mediterráneo, del que tiene aún que dar cuentas ante los tribunales. Ahora es el Gobierno de unidad de Mario Draghi el que bloquea los barcos. Con la inmovilización del Sea Eye 4, son cinco ya los buques de rescate humanitarios bloqueados por las autoridades italianas alegando irregularidades técnicas, por lo que, con la excepción de la nueva nave de Médicos sin Fronteras (MSF), no quedan “ojos” y “manos” para rescatar migrantes en el Mediterráneo central y se teme por el verano, cuando aumentan las salidas de las costas norteafricanas.

El barco de la ONG alemana quedo inmovilizado este viernes tras el periodo de cuarentena al rescatar a 400 migrantes y después de una inspección que sacó a la luz “23 deficiencias de las cuales 10, por su gravedad”, derivaron en su bloqueo temporal, informaron los guardacostas italianos.

“Nos bloquearon por haber salvado demasiadas vidas. Haremos todo lo posible para volver pronto al mar. Nuestro capitán ha respetado el deber de salvamento en el mar de forma ejemplar”, dijo Gorden Isler, presidente de la ONG.

Su barco se une a los otros cuatro bloqueados en Italia en los últimos meses: el Alan Kurdi, los Sea-Watch 3 y 4 de la ONG alemana homónima y el Open Arms, de la organización española que se encuentra en el puerto siciliano de Pozzallo (en el sur) desde hace nueve semanas.

El Mare Ionio, de la ONG italiana Mediterranea, está siendo reparado en Venecia, con los armadores Beppe Caccia y Alessandro Metz, y el jefe de misión Luca Casarin investigados la Fiscalía de Ragusa (sur), acusados de trasladar migrantes rescatados por un petrolero danés a cambio de dinero.

El Aita Mari es el único barco que en los últimos meses ha conseguido volver a España tras haber rescatado 50 migrantes y sin tener que guardar cuarentena en un puerto italiano o sufrir una inspección.

Open Arms, informa la Eitb, pierde por ejemplo 230.000 euros por los gastos del barco bloqueado, sin poder salir, y sin salvar ni una vida mientras, como dicen sus responsables. 

La ruta más mortífera del mundo

Actualmente en el Mediterráneo central, la ruta migratoria más mortífera del mundo y donde han muerto 632 migrantes en 2021, según la Organización internacional para las migraciones (OIM), solo hay un barco operativo, el Geo Barents de MSF.

Y vistas las llegadas en estos primeros cinco meses del año: 14.900 migrantes respecto a los 5.461 de 2020, se espera un verano con mucho movimiento en cuanto el estado del mar lo permita.

Italia parece haber superado la política de puertos cerrados del exministro del Interior Matteo Salvini y los rescatados desembarcan con relativa rapidez, pero se han multiplicado los controles a las naves humanitarias, lo que las ONG consideran un cambio de estrategia para conseguir que no salgan al mar.

Las inmovilizaciones son ordenadas por la Guardia Costera siguiendo los llamados Controles de Estado del Puerto (PSC), que hasta mayo de 2020 no habían detectado irregularidades, pero desde entonces se han endurecido: de nueve inspecciones, ocho barcos han sido bloqueados.

La principal norma vulnerada, según la Guardia Costera, es que la capacidad del barco no se calcula sobre la base de los miembros de la tripulación, sino también de las personas rescatadas. Hasta entonces, los migrantes habían sido considerados náufragos y su presencia a bordo era una excepción, pero ahora no.

¿Cómo si se pudiera calcular los migrantes que se van a salvar o dejar en el mar porque se ha llegado al máximo estipulado?, denuncian las ONG, que a finales de finales de mayo pidieron en una reunión con la ministra del Interior, Luciana Lamorgese, “la superación del clima hostil” y “la liberación de los barcos”.

La Agencia de la ONU para los refugiados (ACNUR) considera “que el rescate en el mar es una acción vital, necesaria y obligatoria. Es importante reconocer el trabajo para salvar vidas de las ONG, de conformidad con las leyes nacionales e internacionales, desempeñan un papel importante en las operaciones de rescate en el mar, proporcionando capacidades adicionales y muy necesarias”, explica a Efe su portavoz, Carlota Sami.

“Cualquier reducción en la capacidad de búsqueda y rescate conducirá casi con certeza a más pérdidas de vidas, por esta razón creemos que la UE y sus estados deben activar un mecanismo coordinado de búsqueda y rescate, una acción necesaria que consideramos posible dado que las cifras de las salidas del norte de África a Europa están aumentando, pero definitivamente son manejables ”, añadió. 



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