Las explicaciones de Desigual sobre la comentada campaña que bromea con la gentrificación de Barcelona

Las explicaciones de Desigual sobre la comentada campaña que bromea con la gentrificación de Barcelona



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Si de algo se han quejado en la última década los vecinos de Barcelona es de la gentrificación y la masificación que está transformando la ciudad y, en muchos casos, expulsando a los ciudadanos de sus barrios. Esta realidad forma parte del día a día de la capital catalana y es lo que ha utilizado Desigual para su última campaña.Para presentar su colaboración con la firma Ottolinger, la marca barcelonesa ha grabado un vídeo publicado en sus redes sociales en el que bromea con la gentrificación, el precio de los cafés o los robos que se producen en la ciudad. «Bienvenidos a Barcelona», arranca diciendo una modelo luciendo uno de los vestidos de la colección, que narra la supuesta «cara B» de la urbe. «El tráfico es salvaje. Nos encantan nuestras palomas», bromea la protagonista del anuncio, que recorre algunos de los puntos más turísticos del centro de Barcelona. En el vídeo también se ironiza con que «a los locales les encanta su cultura», cuando la modelo se cruza con otra mujer que contesta en catalán que deje pasar. En la campaña incluso hay una secuencia en la que a la protagonista intentan robarle la mochila y otra en la que paga 9,50 euros por un café con hielo. El anuncio, compartido este lunes en el perfil de Instagram de Desigual, no ha gustado a los vecinos de Barcelona y la publicación se ha llenado de numerosos comentarios que piden a la marca retirar la campaña.La mayoría de quejas insisten en el peligro de banalizar esta situación, mientras que otros denuncian que es un anuncio concebido para atraer a los llamados expats, extranjeros de alto poder adquisitivo, que compran en la firma y que son cada vez más residentes en Barcelona. 

 

Otra imagen de la campaña de Desigual con OttolingerDESIGUAL

A pesar de que la mayoría de comentarios son negativos, algunos sí que reconocen que si la campaña tenía como objetivo enfadar a los vecinos de la Ciudad Condal, lo han conseguido, y creen que es una buena oportunidad para reflexionar sobre el futuro que quieren para la capital catalana. Ante la avalancha de quejas recibidas en su perfil, Desigual ha decidido escribir un comentario en catalán en la publicación dando explicaciones por la campaña. «Os estamos leyendo. Barcelona es nuestra casa y vivimos el problema de la gentrificación y la turistificación de la ciudad. Usamos el humor para hablar, pero no era el lugar para la ironía. Lo hemos entendido”.
Además, en un comunicado remitido al diario El País, la firma ha insistido en que pretendían hacer una campaña en clave de humor, reconociendo que no había sido lo más acertado. «Nacimos aquí hace más de 40 años y seguimos profundamente vinculados a esta ciudad. Nuestro compromiso es seguir contribuyendo a su creatividad, su cultura y su proyección, siempre desde el respeto hacia la ciudad y las personas que la hacen posible», reza el texto. 

Si de algo se han quejado en la última década los vecinos de Barcelona es de la gentrificación y la masificación que está transformando la ciudad y, en muchos casos, expulsando a los ciudadanos de sus barrios. Esta realidad forma parte del día a día de la capital catalana y es lo que ha utilizado Desigual para su última campaña.

Para presentar su colaboración con la firma Ottolinger, la marca barcelonesa ha grabado un vídeo publicado en sus redes sociales en el que bromea con la gentrificación, el precio de los cafés o los robos que se producen en la ciudad. 

«Bienvenidos a Barcelona», arranca diciendo una modelo luciendo uno de los vestidos de la colección, que narra la supuesta «cara B» de la urbe. «El tráfico es salvaje. Nos encantan nuestras palomas», bromea la protagonista del anuncio, que recorre algunos de los puntos más turísticos del centro de Barcelona. 

En el vídeo también se ironiza con que «a los locales les encanta su cultura», cuando la modelo se cruza con otra mujer que contesta en catalán que deje pasar. En la campaña incluso hay una secuencia en la que a la protagonista intentan robarle la mochila y otra en la que paga 9,50 euros por un café con hielo. 

El anuncio, compartido este lunes en el perfil de Instagram de Desigual, no ha gustado a los vecinos de Barcelona y la publicación se ha llenado de numerosos comentarios que piden a la marca retirar la campaña.

La mayoría de quejas insisten en el peligro de banalizar esta situación, mientras que otros denuncian que es un anuncio concebido para atraer a los llamados expats, extranjeros de alto poder adquisitivo, que compran en la firma y que son cada vez más residentes en Barcelona. 

Otra imagen de la campaña de Desigual con Ottolinger

 

Otra imagen de la campaña de Desigual con OttolingerDESIGUAL

A pesar de que la mayoría de comentarios son negativos, algunos sí que reconocen que si la campaña tenía como objetivo enfadar a los vecinos de la Ciudad Condal, lo han conseguido, y creen que es una buena oportunidad para reflexionar sobre el futuro que quieren para la capital catalana. 

Ante la avalancha de quejas recibidas en su perfil, Desigual ha decidido escribir un comentario en catalán en la publicación dando explicaciones por la campaña. «Os estamos leyendo. Barcelona es nuestra casa y vivimos el problema de la gentrificación y la turistificación de la ciudad. Usamos el humor para hablar, pero no era el lugar para la ironía. Lo hemos entendido”.

Además, en un comunicado remitido al diario El País, la firma ha insistido en que pretendían hacer una campaña en clave de humor, reconociendo que no había sido lo más acertado. «Nacimos aquí hace más de 40 años y seguimos profundamente vinculados a esta ciudad. Nuestro compromiso es seguir contribuyendo a su creatividad, su cultura y su proyección, siempre desde el respeto hacia la ciudad y las personas que la hacen posible», reza el texto. 

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