¿Vuelven los pantalones pitillo? Por qué este otoño puede confirmarse el regreso definitivo de una de las tendencias que más divide

¿Vuelven los pantalones pitillo? Por qué este otoño puede confirmarse el regreso definitivo de una de las tendencias que más divide



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¿Tortilla con cebolla o sin cebolla? ¿Playa o montaña? ¿Ducharse antes de dormir o nada más levantarse por la mañana? Son preguntas que pueden acarrear horas y horas de encendido debate, pero no son las únicas. Preguntarle a alguien qué le parece la vuelta de los pantalones pitillo también puede ser controvertido ya que este tipo prenda, igual que los vaqueros de cintura baja o las chanclas con plataforma, no es para todos los gustos.Los pitillos fueron el pantalón por excelencia desde mediados de los 2000 y durante la década del 2010. Característicos por una pata estrecha, completamente pegada a la piel y apretada al tobillo, no tuvieron rival y se lucían con cualquier calzado: altísimos tacones, bailarinas planas, deportivas y, por supuesto, por dentro de las botas de caña alta. Sin embargo, ese reinado terminó a finales de la década en favor de siluetas más amplias y la pandemia terminó imponiendo la tendencia oversize y los pantalones de pata ancha, ya sean vaqueros o de tejidos más fluidos.Pero ya se sabe que la moda es cíclica y que todo vuelve, por lo que en las últimas temporadas la pregunta se ha ido repitiendo: ¿vuelven los pitillos? Todo parece indicar que este otoño ha llegado el momento, pero no como se llevaban hace una década.

 

Así se llevaban los pitillo en 2016Getty Images

“Esto nos deja frente a una de las grandes máximas del mundo de la moda: todo vuelve. Y cuanto más improbable e impensable te parezca un regreso, más grande acaba siendo su impacto”, explica Federico Antelo, director de la Escuela de Moda del IED Madrid, artista y diseñador textil.La vuelta definitiva de un clásico Para Antelo, la razón por la que habían pasado años relegados al fondo de los armarios es que no había transcurrido el tiempo suficiente. “Se ha estado hablando de la vuelta del pitillo desde hace años, pero evidentemente no estábamos preparados. El pitillo no es solo un corte de pantalón, es toda una construcción de la silueta que aún nos resonaba con demasiada cercanía”, defiende Antelo.No es simplemente una percepción, sino que los datos avalan este regreso, tanto en moda femenina como masculina. Según un informe de la plataforma Lyst publicado en julio, la demanda de vaqueros y pantalones pitillo de hombre aumentó en un 25% cada mes. “Al contrario que con los revivals de otras siluetas, este no se trata de reemplazar lo que había antes, sino simplemente permitir más posibilidades en tu armario”, detalla la plataforma en el estudio.Antelo cita además como fundamental para entender el regreso de esta tendencia el desfile masculino de Primavera 2027 de Prada, donde predominaba esta silueta. En cuanto a moda femenina, los pitillos han sido protagonistas de las propuestas de Valentino o Celine. “Parece ser la señal definitiva”, apunta Antelo.Para el experto, la hegemonía de esta silueta en el desfile de Prada ha venido acompañada de un debate sobre si «trae implícita una ‘discriminación’ hacia determinados tipos de cuerpos a los que, supuestamente, este tipo de pantalones no sentarían bien». Según Antelo, esto nunca ha sido un problema para otras tendencias ni debería suponer un problema. 

 

Zita d’Hauteville, con pitillos de Celine en el desfile de invierno de la marcaGetty Images

«No creo que el pitillo sobre la pasarela sea una declaración de intenciones hacia un retorno de un tipo de cuerpo específico, ni que sea una prenda que discrimine, o en todo caso, no más que otra», reflexiona. «La pasarela propone, y luego los engranajes de la industria hacen que esas propuestas sean escalables a las masas. Recordemos la famosa escena del cinturón azul cerúleo de la primera El Diablo Viste de Prada», destaca Antelo.Tendencias menos hegemónicas y unos pantalones que dividen opiniones Los pitillos vuelven a las tiendas este otoño, pero no de manera hegemónica. Como recuerda Vogue, esta temporada también veremos más vaqueros de corte slim o recto, que evidencian un retorno a siluetas menos amplias, pero sin llegar al nivel de ajustado de los pitillos. Además, como menciona Harper’s Bazaar, este otoño también observaremos en las calles los vaqueros estilo cigarette, un clásico y estructurado que se caracteriza por ser ajustado en la parte del trasero y el muslo, pero ampliándose por debajo de la rodilla y el tobillo aportando un aire noventero.

“Se ha estado hablando de la vuelta del pitillo desde hace años, pero evidentemente no estábamos preparados. El pitillo no es solo un corte de pantalón, es toda una construcción de la silueta que aún nos resonaba con demasiada cercanía”Federico Antelo, director de la Escuela de Moda del IED Madrid, artista y diseñador textil.Todas estas opciones dejan claro que, como detalla Antelo, “las tendencias son hoy menos categóricas” que en décadas pasadas. “Diría que la clave del pitillo es que es una macrotendencia. Representa una silueta, una forma de entender el cuerpo, de proponer un volumen. Luego, dentro de ella, puede haber derivaciones: tejidos, colores y un sinfín variaciones que los harán adecuados a públicos heterogéneos”, destaca.Basta con echar un vistazo a las colecciones disponibles en webs de marcas como Zara, Mango o H&M, en las que hay decenas de modelos de diferentes tonos, tiros y largos, para darse cuenta de que este tipo de pantalón está de vuelta no solo en las pasarelas, sino también en las calles, a pesar de la reticencia de muchos.

 

Vaqueros pitillo de Zara para esta colecciónZARA

Para Antelo, la “resistencia” que genera este tipo de pantalón es “similar a la que provocaban los cintura baja que llevaban Britney Spears o Christina Aguilera” en los 2000, ya que son una prenda que marca todo el estilismo. “No son solo pantalones, son una prenda statement que determina y define la identidad de todo el look. Es decir, si escoges ese tipo de pantalones, el resto del look se construye en torno a ellos y definen la silueta. No son una prenda que acompañe, sino que marcan un camino”, destaca el director de la Escuela de Moda del IED. “Son una declaración de intenciones, y esto siempre genera controversia, amores y odios, identificación y rechazo. Y de eso se trata todo”, resume Antelo sobre esta y cualquier otra tendencia similar.Cómo se llevarán este otoño Esta temporada los pantalones pitillo, y los vaqueros en general, se llevarán especialmente en lavados oscuros con tonos profundos como el índigo, que permiten lucir esta prenda de la mañana a la noche. En cuanto al calzado para combinarlos, en el street style de las principales pasarelas se ha visto que los tacones bajos destalonados seguirán siendo un zapato fijo en cualquier armario y es perfecto para este tipo de pantalón. Pero las bailarinas, que están viviendo un renacimiento en los últimos dos años, quizás sean el calzado más sencillo de combinar con este tipo de pantalón y un calzado perfecto para un look de diario. Además, en una temporada en la que muchos diseñadores y firmas han apostado por jugar con las proporciones, se puede seguir esa estela con cualquier pantalón pitillo o recto. Por ejemplo, en la edición estadounidense de Harper’s Bazaar recomiendan combinarlos con jerséis o chaquetas de gran volumen. 
Hasta aquellos que juraron y perjuraron no volver a ponerse un pantalón pitillo tienen opciones de sobra para animarse a experimentar. 

¿Tortilla con cebolla o sin cebolla? ¿Playa o montaña? ¿Ducharse antes de dormir o nada más levantarse por la mañana? Son preguntas que pueden acarrear horas y horas de encendido debate, pero no son las únicas. Preguntarle a alguien qué le parece la vuelta de los pantalones pitillo también puede ser controvertido ya que este tipo prenda, igual que los vaqueros de cintura baja o las chanclas con plataforma, no es para todos los gustos.

Los pitillos fueron el pantalón por excelencia desde mediados de los 2000 y durante la década del 2010. Característicos por una pata estrecha, completamente pegada a la piel y apretada al tobillo, no tuvieron rival y se lucían con cualquier calzado: altísimos tacones, bailarinas planas, deportivas y, por supuesto, por dentro de las botas de caña alta. Sin embargo, ese reinado terminó a finales de la década en favor de siluetas más amplias y la pandemia terminó imponiendo la tendencia oversize y los pantalones de pata ancha, ya sean vaqueros o de tejidos más fluidos.

Pero ya se sabe que la moda es cíclica y que todo vuelve, por lo que en las últimas temporadas la pregunta se ha ido repitiendo: ¿vuelven los pitillos? Todo parece indicar que este otoño ha llegado el momento, pero no como se llevaban hace una década.

Así se llevaban los pitillo en 2016

 

Así se llevaban los pitillo en 2016Getty Images

“Esto nos deja frente a una de las grandes máximas del mundo de la moda: todo vuelve. Y cuanto más improbable e impensable te parezca un regreso, más grande acaba siendo su impacto”, explica Federico Antelo, director de la Escuela de Moda del IED Madrid, artista y diseñador textil.

La vuelta definitiva de un clásico 

Para Antelo, la razón por la que habían pasado años relegados al fondo de los armarios es que no había transcurrido el tiempo suficiente. “Se ha estado hablando de la vuelta del pitillo desde hace años, pero evidentemente no estábamos preparados. El pitillo no es solo un corte de pantalón, es toda una construcción de la silueta que aún nos resonaba con demasiada cercanía”, defiende Antelo.

No es simplemente una percepción, sino que los datos avalan este regreso, tanto en moda femenina como masculina. Según un informe de la plataforma Lyst publicado en julio, la demanda de vaqueros y pantalones pitillo de hombre aumentó en un 25% cada mes. “Al contrario que con los revivals de otras siluetas, este no se trata de reemplazar lo que había antes, sino simplemente permitir más posibilidades en tu armario”, detalla la plataforma en el estudio.

Antelo cita además como fundamental para entender el regreso de esta tendencia el desfile masculino de Primavera 2027 de Prada, donde predominaba esta silueta. En cuanto a moda femenina, los pitillos han sido protagonistas de las propuestas de Valentino o Celine. “Parece ser la señal definitiva”, apunta Antelo.

Para el experto, la hegemonía de esta silueta en el desfile de Prada ha venido acompañada de un debate sobre si «trae implícita una ‘discriminación’ hacia determinados tipos de cuerpos a los que, supuestamente, este tipo de pantalones no sentarían bien». Según Antelo, esto nunca ha sido un problema para otras tendencias ni debería suponer un problema. 

Zita d'Hauteville, con pitillos de Celine en el desfile de invierno de la marca

 

Zita d’Hauteville, con pitillos de Celine en el desfile de invierno de la marcaGetty Images

«No creo que el pitillo sobre la pasarela sea una declaración de intenciones hacia un retorno de un tipo de cuerpo específico, ni que sea una prenda que discrimine, o en todo caso, no más que otra», reflexiona. «La pasarela propone, y luego los engranajes de la industria hacen que esas propuestas sean escalables a las masas. Recordemos la famosa escena del cinturón azul cerúleo de la primera El Diablo Viste de Prada«, destaca Antelo.

Tendencias menos hegemónicas y unos pantalones que dividen opiniones 

Los pitillos vuelven a las tiendas este otoño, pero no de manera hegemónica. Como recuerda Vogue, esta temporada también veremos más vaqueros de corte slim o recto, que evidencian un retorno a siluetas menos amplias, pero sin llegar al nivel de ajustado de los pitillos. Además, como menciona Harper’s Bazaar, este otoño también observaremos en las calles los vaqueros estilo cigarette, un clásico y estructurado que se caracteriza por ser ajustado en la parte del trasero y el muslo, pero ampliándose por debajo de la rodilla y el tobillo aportando un aire noventero.

“Se ha estado hablando de la vuelta del pitillo desde hace años, pero evidentemente no estábamos preparados. El pitillo no es solo un corte de pantalón, es toda una construcción de la silueta que aún nos resonaba con demasiada cercanía”

Federico Antelo, director de la Escuela de Moda del IED Madrid, artista y diseñador textil.

Todas estas opciones dejan claro que, como detalla Antelo, “las tendencias son hoy menos categóricas” que en décadas pasadas. “Diría que la clave del pitillo es que es una macrotendencia. Representa una silueta, una forma de entender el cuerpo, de proponer un volumen. Luego, dentro de ella, puede haber derivaciones: tejidos, colores y un sinfín variaciones que los harán adecuados a públicos heterogéneos”, destaca.

Basta con echar un vistazo a las colecciones disponibles en webs de marcas como Zara, Mango o H&M, en las que hay decenas de modelos de diferentes tonos, tiros y largos, para darse cuenta de que este tipo de pantalón está de vuelta no solo en las pasarelas, sino también en las calles, a pesar de la reticencia de muchos.

Vaqueros pitillo de Zara para esta colección

 

Vaqueros pitillo de Zara para esta colecciónZARA

Para Antelo, la “resistencia” que genera este tipo de pantalón es “similar a la que provocaban los cintura baja que llevaban Britney Spears o Christina Aguilera” en los 2000, ya que son una prenda que marca todo el estilismo. “No son solo pantalones, son una prenda statement que determina y define la identidad de todo el look. Es decir, si escoges ese tipo de pantalones, el resto del look se construye en torno a ellos y definen la silueta. No son una prenda que acompañe, sino que marcan un camino”, destaca el director de la Escuela de Moda del IED. “Son una declaración de intenciones, y esto siempre genera controversia, amores y odios, identificación y rechazo. Y de eso se trata todo”, resume Antelo sobre esta y cualquier otra tendencia similar.

Cómo se llevarán este otoño 

Esta temporada los pantalones pitillo, y los vaqueros en general, se llevarán especialmente en lavados oscuros con tonos profundos como el índigo, que permiten lucir esta prenda de la mañana a la noche. 

En cuanto al calzado para combinarlos, en el street style de las principales pasarelas se ha visto que los tacones bajos destalonados seguirán siendo un zapato fijo en cualquier armario y es perfecto para este tipo de pantalón. Pero las bailarinas, que están viviendo un renacimiento en los últimos dos años, quizás sean el calzado más sencillo de combinar con este tipo de pantalón y un calzado perfecto para un look de diario. 

Además, en una temporada en la que muchos diseñadores y firmas han apostado por jugar con las proporciones, se puede seguir esa estela con cualquier pantalón pitillo o recto. Por ejemplo, en la edición estadounidense de Harper’s Bazaar recomiendan combinarlos con jerséis o chaquetas de gran volumen. 

Hasta aquellos que juraron y perjuraron no volver a ponerse un pantalón pitillo tienen opciones de sobra para animarse a experimentar. 



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